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miércoles, 1 de abril de 2020

Sobre este blog

Gracias a Blogger puedo exponer aquí mi proyecto. He optado por este formato porque, en mi opinión, es mucho más sencillo que crear una página en otra plataforma.
Por resolver algunas cosas sobre este blog, paso a responder.


Fechas


Este blog se creó entre marzo y abril del año 2020. Coincidió con el estallido de la primera oleada del maldito virus COVID19. El aislamiento obligado me proporcionó tiempo para acometer la publicación de la novela, que ya tenía escrita, y la elaboración de esta bitácora virtual.


Un recuerdo desde aquí a tantas y tantas familias que sufrieron la pérdida o la enfermedad de algún allegado. Ha sido duro, pero lo superamos entre todos. 


El Fondo


¿Te has leído ya la novela? Entenderás mejor entonces la elección de las imágenes que forman la cobertura de este blog. Se trata de capturas sobre la excelente carta Africa Novae elaborado por Jodocus Hondus en 1606, un proyecto para un atlas elaborado por Mercator que finalmente no pudo ser publicado por el fallecimiento del insigne cartógrafo.



Lo que yo buscaba era relacionar el blog con la cartografía, no en vano mi oficio es elaborar mapas y planos y sobre todo, ese es el trabajo del protagonista de la novela, que es realmente de lo que va esto. Las imágenes que yo buscaba eran sobre todo esos añadidos que los cartógrafos de la época añadían en los espacios vacíos de sus cartas, para dotar de categoría a sus creaciones.

Estas imágenes eran también unas advertencias, con las que se avisaba a los incautos de los peligros a los que se debían enfrentar si cometían la osadía de llevar sus embarcaciones a tierras o mares ignotos, donde pagarían el precio de aventurarse donde no debían, ejecutada su sentencia por monstruos aterradores capaces de hundir sus débiles barcos con la fuerza de sus tentáculos. Unas auténticas fake news. que colaboraban en preservar espacios de navegación, que se consideraban estratégicos, libres de intrusos. ¿Reconoces el concepto en la trama de la novela?






¿Es difícil confeccionar un blog?

La verdad es que no. En unos pocos minutos te das de alta y puedes empezar a colgar contenidos. En este caso, al tener una estructura más parecida a una página web de producto más que a un cuaderno de bitácora hay que tener un poco de cuidado con el orden en el que se colocan las entradas. Es sencillo si tienes claro lo que quieres mostrar. Sobre todo, tienes que dejar para el final lo que el usuario va a ver lo primero. Es esa quizá la única dificultad.

Aquí tienes el panel de control de este blog. Tienes las entradas ordenadas por fecha. Verás que hay un "truquito" que consiste en dejar un par de entradas en blanco entre la última publicada (que será la primera que verá el usuario) y el resto. Esos son unos "comodines" que me reservo por si quiero añadir más contenido, y que la entrada que hace de bienvenida al blog siga siendo la cabecera.

Las opciones de configuración del fondo, colores, temas, disposición de filas y columnas...es casi infinita. Si tienes cualquier duda sobre cómo hacer una página de este estilo, ya sabes, dame un toque lavenganzadehybris@gmail.com.

martes, 31 de marzo de 2020

El autor

Grossevich es el seudónimo del autor de la novela. Aquí el que suscribe para servirles.

Soy topógrafo, como el protagonista de La venganza de Hybris. De hecho, comparto con él algunos aspectos de su biografía e historia personal. Sin embargo, el desdichado topógrafo de la ficción dista mucho de ser mi sosias. Igual que toda la trama del libro, cualquier parecido con la realidad es casi casualidad, producto de las meninges del que suscribe.

¿Qué se oculta bajo ese seudónimo? Nada demasiado espectacular: Un hombre. Topógrafo. Padre. Apicultor aficionado. Bajista incipiente. Andarín incansable (bueno, se van notando los lustros ya). Crítico e inconformista. Con un deseo irrefrenable de contar historias y con una cierta verborrea digital cuando me pongo a escribir.


Como el otro proyecto que describo más abajo, este relato se concibió en un coche. No de la manera en la que esta ubicación sugiere, y que tantos congéneres ha traído al mundo. Mças bien en las horas y horas de conducción que mi santo oficio me exige. Excitar la imaginación es un método muy bueno para que la temible fatiga al volante no aparezca. He hecho muchos kilómetros en trayectos por la piel de toro yendo a trabajar a cualquier punto de su geografía. Algo había que hacer mientras pasaba las horas al volante. No soy de ir demasiado rápido en la carretera -al contrario que mi hijo literario, el protagonista de La venganza de Hybris, al que le gusta zumbarle bien a la zapatilla- así que intento tener siempre el cerebro activo y así evitar que el temible aburrimiento abotargue los reflejos.

Luego tocaba transcribir las ideas. Además de recuperar el archivo de la cabeza, también hubo que recopilar las notas escritas con boli en  papeles sueltos, servilletas de bar o huecos en la Moleskine de baratillo que me acompaña siempre. Una vez juntado todo en un documento del ordenador, viene la tarea de darle forma. Ha sido un proceso de unos tres años. Tengo que compaginar mi afición a escribir con mi trabajo y la familia, así que el tiempo que consigo sacar para dedicarme a ello a veces es muy poco.

Grossevich


El nombre de Grossevich está escogido del maravilloso libro escrito por Dimitri Arseniev "En las montañas de la Sijoté-Alín.: A través de la taiga de Siberia oriental" y de un desdichado personaje secundario, topógrafo como yo, con una terrible historia, que merece ser conocida. Si se me permite el consejo, esta novela la considero una lectura obligada. Para todo aquel que se dedique a esto de medir la Tierra, además de para cualquier alma sensible. Solo tiene que ser capaz de emocionarse con el relato de un viaje por unas tierras lejanas, prácticamente ignotas para el ser humano occidental a principios del siglo XX. El autor Arseniev fue el amigo del inolvidable Dersu Uzala, al que le dedicó otra estupenda novela suya y que nadie debería dejar este mundo sin leer. O por lo menos, ver la peli de Akira Kurosawa.


¿Por qué un seudónimo? 


Aunque todo el que escribe y publica peca un poco de ego, sobre todo si se da el paso a lo segundo, mi proyección personal no quiere pasar de ahí. Soy muy bibliófilo. También bastante tímido, así que me impresionaría un poco ver mi nombre en la portada de un libro. En los bocetos diseñando la portada no me sentía nada cómodo viendome ocupando el lugar del autor, aunque en efecto lo soy de cada coma y de cada párrafo de mi libro.

Tengo mi trabajo, con el que más o menos me gano las lentejas. En estos tiempos, de sobreexposición pública en la Red, prefiero que en una búsqueda de Google no salga mi nombre en primer lugar asociado a mi afición literaria. Para el que le interese, tampoco creo que le cueste mucho dar conmigo...no soy Banksy. A parte de esta timidez congénita, en Internet, como bien averigua un personaje de La venganza de Hybris, el que busca a alguien, le encuentra (y de todas formas, si te interesa contactar conmigo, no tienes más que escribirme un correo con el formulario de contacto que tienes a la derecha o a esta dirección lavenganzadehybris@gmail.com y encantado te contesto).

APIS SAPIENS


La venganza de Hybris es mi segunda novela publicada. La primera fue Apis Sapiens, firmada también conseudónimo. Es un relato de ciencia-ficción cercana, también ubicado temporalmente en principios de este siglo XXI, aunque se sitúa en La Vera (provincia de Cáceres) unos cientos de kilómetros de la maligna ciudad donde transcurren los hechos de la segunda.


http://apissapiens.blogspot.com/

¿Conexión entre ambas novelas? Sí, existe. Aunque La venganza de Hybris no es una segunda parte de Apis Sapiens, como muchos pidieron. Hay una relación directa, pero nada evidente, entre ambas narraciones, un nexo de unión que se hace concreto en un punto de la narración, y que va mucho más allá de un guiño en uno de los primeros capítulos. Tendrás que leerla completa para descubrir cómo conectan...